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desmatitis seborreica en el cuero cabelludo

¿Qué es dermatitis seborreica?

Necesitamos la grasa capilar para tener un cabello sano, también el sudor, éste equilibra el cuero cabelludo, el desarrollo y crecimiento del cabello. La grasa lubrica, ofrece protección, retiene la humedad cutánea, es bactericida y fungicida, y responsable de aportar brillo al cabello. 

La seborrea ocurre al acumularse en abundancia los aceites naturales del cuero cabelludo y otros residuos durante los días. Entre los lavados se quedan atrapadas partículas de restos de contaminación, escamas del cuero cabelludo, suciedad, grasa, productos de fijación… esto provoca el aspecto y sensación de pelo graso. No importa qué tipo de cabello tengamos, corto o largo, grueso o fino, liso o rizado, teñido o no, todos estamos expuestos a las condiciones medioambientales y un cuero cabelludo que produce grasa. Pero en las personas con pelo fino, la grasa se acumula mucho más fácilmente que en los cabellos gruesos o rizos por lo que se nota más la grasa y da aspecto de que está sucio. 

¿Qué causa dermatitis seborreica?

Factores que lo provocan:

Alteraciones hormonales: al aumentar los estrógenos, las glándulas sebáceas disminuyen su tamaño. La seborrea es más frecuente en hombres que en mujeres.

Acumulación de contaminación, escamas del cuero cabelludo, restos de productos de hidratación, reparación o fijación.

Enfermedades: con ciertos medicamentos y ciertas carencias o excesos de alimentos, pueden alterar las glándulas.

Trastornos emocionales o nerviosos como el estrés, alteraciones, falta de descanso, problemas, fatiga o ansiedad pueden favorecer de grasa en el pelo. Si estás dentro de estos casos, dedícate 10 minutos para ti, o se acentuarán los brotes de grasa. Prepárate una infusión, haz respiraciones profundas en un lugar tranquilo, ponte música relajante. Desconecta. 

Productos irritantes y astringentes, secan el cuero cabelludo. 

Evita los productos de alta fijación: espumas, ceras, geles, gominas o lacas muy fuertes. Suelen ser los que tienen un número de fijación de un 4 o más en cualquier marca. 

Lavar a diario no produce más sebo. Usa un champú ideal para tu cuero cabelludo graso. No hay que frotar, sólo repartir el champú en varias partes de la cabeza con el cabello húmedo sin escurrir, y después emulsionarlo en la piel con la yema de los dedos haciendo movimientos circulares. Después pasar al cabello por mechones con forma de pala. Una vez esté el champú en toda la melena de raíz a puntas, lo aclararemos con agua tibia, nunca caliente, sin agitar ni frotar el cabello, sólo dejando caer el agua de raíz a puntas, pasando los dedos entre medias. Cuando toquemos el cabello y sólo lo notes mojado, ya estará limpio, sin producto. Ya hemos terminado la limpieza. Puedes darle una segunda aplicación de champú si es necesario. Después lo acondicionaremos.   

El exceso de lavado, rascado y frotado, puede provocar un efecto rebote y producir mucha más grasa y más si los productos que usas no son adecuados para tu problema. 

Ciertos tintes, fijadores, aclarantes, decolorantes, líquidos de permanente empeorarán el problema. Usa coloración más natural, sin amoniaco, o sólo pigmento. Las coloraciones y/o decoloraciones en ciertas partes de la melena o en todo son muy agresivas, te parecerá que mejora, porque seca algo la grasa del cabello, y eso es lo que no tiene que ocurrir, le está quitando su capa de protección. La grasa sigue estando ahí, después se vuelve a producir y tendrás más seco el cabello. Los tintes sin amoniaco o pigmento puro mejoran muchísimo el aspecto: aportamos color, no ingredientes dañinos al cabello quedará mucho más brillante y sumará beneficios cada vez que te lo apliques. 

En sitios sin ventilación continua y con mucha gente, en ciertos puestos de trabajo, como cocinas, hornos, obras, comerciales que trabajen en calle… o el uso de accesorios como cascos de protección, gorras o cofias, suelen hacer que aumente la grasa capilar. 

En la alimentación eliminaremos las dietas ricas en grasas, los alimentos procesados, la bollería industrial y los fritos, provocarán mayor grasa, y no sólo en el cabello, sino también en el resto del cuerpo.

Como curar dermatitis seborreica

La función de los champús es separar suciedad y grasas adheridas al cabello eliminando casi la totalidad, un 99%, de los residuos en el cuero cabelludo. Con su uso obtendremos una melena suelta, limpia, brillante y preparada para el acondicionamiento o tratamiento capilar como segundo paso. 

Se usarán ambos productos, champú y acondicionador en todas las personas, tengamos pelo o no; tenemos cuero cabelludo y debemos mantenerlo limpio e hidratado. Especialmente, además, en personas que tengan problemas en su cuero cabelludo y/o cabello.  

En personas con cuero cabelludo graso o los que se ensucian con rapidez, sea por problemas o por el trabajo desempeñado, el champú adecuado que tiene que usar, debe ser ligero y no dejar el cabello suave después de aclarar. Debe ser libre de siliconas no solubles en agua, estas dejarán una capa en el cabello de “suavidad falsa” la cual hará que se note sucio antes que los champús que no las llevan o ni siquiera lleven siliconas. Suelen ser champús de color transparente y que trate sólo el problema de la grasa, ninguno más. En su formulación están compuestos de tensioactivos de limpieza, eliminan el exceso de grasa sin añadir ingredientes pesados que tu cabello no necesitan ( siliconas, parabenos…). 

Si tu cabello es fino y/o escaso necesitas un champú de fórmula liviana, que elimine la suciedad e impurezas del cuero cabelludo de forma profunda pero con la máxima suavidad, con pH neutro 5.5, sin parabenos, ni siliconas, ni sulfatos. Sólo una enjabonada. 

Nutre tu pelo con nutrientes esenciales, para que tenga una sensación ligera y un aspecto saludable y lleno de movimiento. Lo absorberá sin dejar rastro de grasa.  

Si a las pocas horas tu cabello está graso, usa un champú seco, suelen ser en spray, aplícalo a una distancia de unos 10 cm (medio palmo) en la raíz, deja que actúe un minuto y cepíllalo. Ya lo tienes limpio, crea el estilo y lista.

Debes usar acondicionador para que la melena esté hidratada y suave. Los acondicionadores normales y las mascarillas densas en estos cabellos, desequilibran la hidratación del cabello, pero no engrasan. Es un desenredante muy necesario para el equilibrio de medios a puntas. Siempre el lavado y acondicionado con agua tibia, unos 30º, al final del aclarado del acondicionador hazlo con agua fría para que se cierren las cutículas (parte exterior del cabello), evite el encrespamiento o frizz (carga negativa) y haga durar más tiempo el pelo limpio. Hay opciones más ligeras, como los aceites secos con aceites naturales, conseguirás un pelo suelto, con movimiento, suave e hidratado. 

Los productos de peinado no deberán ser aceites que no sean secos ni cremas, sino ultraligeros. 

El cabello que esté seco y/o quebradizo absorbe todo, incluso los productos más densos como si nada, pero si se utilizan en pelo fino con tendencia grasa, se produce una sensación de suciedad en muy poco tiempo. 

Truco: toallitas antibrillos faciales. Abre secciones en tu melena y pasa la toallita bien pegada a la raíz durante unos segundos. Absorbe la grasa y dura más el peinado. Ideal para cuando estás fuera de casa y haga un calor tremendo. 

Perfecto lavar el cabello mejor por la mañana, por la noche está más activo y segrega más grasa. Así lo tendrás limpio todo el día. 

Para regular la grasa y evitar que se obstruyan los folículos con la grasa y que produzcan caída capilar, lo ideal es una limpieza profunda. No es una exfoliación que puede irritar la piel y provocar un efecto rebote, sino una crema que se usa para regular y normalizar las disfunciones del cuero cabelludo, creando una sensación de frescor y limpieza inmediata. 

Productos naturales. 

Se tiene que combinar productos naturales y medicinales.

vinagre de sidra de manzana

aceite de argán: ayuda a mantener la suavidad y el brillo del pelo, lo fortalece contra la rotura y lo protege de esas altas temperaturas. Úsalo cada vez que apliques calor en tu cabello, sea con secador, plancha, tenacillas y/o rizador. El resultado será un cabello suave, hidratado y sin apelmazar. 

aceite de coco

aceite de menta

aceite de árbol de té

aceite de onagra

aceite de pescado